Los platos salteados

Una de las técnicas más usadas en la cocina china es el salteado en wok (“chao” en chino, “stir fry” en inglés). Hoy quería darte seis consejos para que tus platos de salteado en wok salgan lo mejor posible.

  1. wok para cocina china
    Un wok nuevo

    Elige bien el wok. Lo ideal es que tenga un fondo plano de 28 cm de acero de carbono (o antiadherente si prefieres – yo utilizo uno antiadherente en casa y me funciona muy bien). Para 4 raciones de una receta general, 28 cm es el tamaño ideal. Un tamaño mayor es difícil de calentar en las cocinas actuales, y uno más pequeño hace que los alimentos se apelmacen y se cuezan a fuego lento en lugar de saltearse.

  2. Asegúrate de que las verduras estén secas antes de cocinarlas. Si añades las verduras húmedas se perderá gran parte del calor del wok. Para secarlas, las puedes meter en una máquina para secar lechuga o usar papel de cocina.
  3. Limita la cantidad de comida que cocinas a la vez. Si es necesario, saltea los ingredientes por separado y combínalos sólo al final del proceso.
  4. Precalienta el wok. Cuando piensas que el wok está bien caliente, echa una gota de agua. Si se evapora en un segundo o dos, ya está. Precalentar el wok a este punto, pero no sobrecalentarlo, evitará que se peguen los alimentos.
  5. Usa el aceite correcto. El aceite tradicional que se utiliza en la cocina china es el aceite de cacahuete, pero la mayoría de los aceites vegetales refinados funcionan bien, por ejemplo el aceite de girasol. Sin embargo, evita el aceite de oliva virgen extra, que tiene un punto de humeo demasiado bajo.
  6. Corta todos los ingredientes del mismo tamaño. Si intentas mezclar piezas gruesas con otras finas, para cuando se hayan cocinado las gruesas, las finas estarán carbonizadas.

Pero como una imagen vale más que mil palabras, te recomiendo ver este vídeo – es una receta sencilla y deliciosa de verduras salteadas en wok:
Verduras con soja en wok

Té chino

Hoy vamos a hablar de algo tan ligado a la cultura alimenticia china como el té. Tanto que la tradición china sencillamente no se puede entender sin la cultura del té. Lo que es más, la producción del té también ha desempeñado un papel impulsor del desarrollo económico a lo largo de la evolución de la sociedad china. Al mismo tiempo, el consumo del té se ha mantenido en todo momento como práctica habitual de la vida cotidiana – y sigue siéndolo hoy en día.

Historia del té chino

Restaurantes chino-asiaticos Ni Hao Madrid
Té chino en tazas ceremoniales

La historia del té chino es una historia de refinamiento largo y gradual. Generaciones de agricultores y productores han perfeccionado la forma china de fabricar el té, con sus muchas variaciones regionales únicas.

La idea original se atribuye al legendario emperador Shennong, que se dice que vivió hace 5.000 años. Sus sabios edictos requerían, entre otras cosas, que toda el agua potable fuera hervida como precaución higiénica. Se cuenta que, un día de verano, durante su visita a un lugar lejano de su reino, él y su corte se detuvieron a descansar. De acuerdo con su edicto, los funcionarios comenzaron a hervir el agua para que la corte bebiera. Las hojas secas de un arbusto cercano cayeron en el agua hirviendo, y una sustancia de color pardo se infundió en el agua. Como científico, el emperador se interesó en el nuevo líquido, bebió un poco, y le pareció muy refrescante. Y así, según la leyenda, se creó el té en el año 2.737 antes de Cristo.

Las ventajas de tomar té

El té ha sido una de las necesidades diarias en China desde tiempos inmemoriales. A millones de personas les gusta tomar su taza de té después de toda comida. Y no es de extrañar cuando consideramos todos los beneficios de esta bebida.

En verano o en un clima cálido, el té parece disipar el calor y traer un refrescamiento instantáneo, junto con una sensación de relajación. Por esta razón, las casas de té abundan en ciudades y pueblos del sur de China y proporcionan a los jubilados un sitio para reunirse y charlar tomando cada uno su taza de té.

Médicamente, la hoja de té contiene una serie de productos químicos, de los cuales el 20-30% es ácido tánico, conocido por sus propiedades anti-inflamatorias y bactericidas. También contiene un alcaloide (5%, principalmente cafeína), estimulante para el centro neurálgico y para el proceso del metabolismo. El té que contiene aromáticos puede ayudar a disolver la carne y la grasa y por lo tanto favorecer la digestión. Es, por tanto, de especial importancia para las personas cuya dieta incluye mucha carne, como algunas de las minorías étnicas de China. Un proverbio popular entre estas etnias dice, «Es mejor pasarse sin sal durante tres días que sin té un solo día.»

El té también es rico en vitaminas diferentes y, para los fumadores, ayuda a depurar el sistema de nicotina. Y si bebes demasiado vino, el té fuerte puede ayudar a despejarte y devolverte energía.

Una nota de cuidado

Sin embargo, hay que tener cuidado de no tomar demasiado té ni un té demasiado fuerte, ya que esto puede irritar la membrana del estómago y causar indigestión o estreñimiento o dar lugar a un insomnio ocasional, entre otros problemas.

Pero no te preocupes – no es difícil disfrutar de todos los beneficios del té – y de su sabor delicioso – sin padecer los efectos indeseables: simplemente modera tu ingestión y procura que no esté demasiado fuerte.

Receta: Helado Frito

Helado frito con nata y chocolate

Uno de los postres con más aceptación en Ni Hao es el helado frito. Mucha gente nos comenta que les parece un plato muy exótico y que debe ser muy difícil de preparar.

En realidad, no es tan difícil, así que quería darte hoy una de las recetas que conozco para este plato. Como digo siempre, no te va a salir igual que el helado frito que se sirve en Ni Hao, y en este caso, además, he elegido una receta bastante distinta porque resulta más fácil prepararla en casa. Si te atreves a probarlo, ¡seguro que te sale bien!

Ingredientes (para 4 a 8 porciones)

  • 1 litro de helado de vainilla
  • 1 taza de copos de maíz azucarados triturados
  • 1 taza de coco rallado azucarado, o 1 taza de nueces picadas, o 1 taza de migas de galleta
  • 2 huevos grandes
  • 2 cucharadas de azúcar
  • Aceite vegetal, para freír
  • Salsa de chocolate caliente (opcional)
  • Nata batida (opcional)

Preparación

Con una cuchara de helado, formar 4 bolas grandes de helado. Colocar sobre una hoja de papel encerado y cubrir con papel transparente. Congelar durante al menos 2 horas.

En un tazón, combinar las migas de copos de maíz, con el coco, o con las nueces o con las migas de galleta (o cualquier combinación de las tres). Extender la mezcla en un plato llano.

Pasar las bolas de helado por la mezcla de migas y congelar durante 30 minutos.

En un bol, batir los huevos y el azúcar. Pasar las bolas de helado rebozadas por los huevos, y pasar de nuevo por la mezcla de migas, cubriéndolas por completo. (Si es necesario, o para conseguir una corteza más gruesa, pasar de nuevo por los huevos y por las migas.) Congelar durante 1 hora.

Calentar el aceite en una olla grande o freidora hasta los 200º C. De una en una, sumergir las bolas en el aceite y freír hasta que estén doradas, de unos 30 segundos a 1 minuto. Retirarlas del aceite y colocar en un recipiente de postre. Rociar con la salsa de chocolate y nata batida, si se desea. O, si quieres recordar el helado frito que has tomado en Ni Hao, puedes rociar las bolas con Cointreau y flambearlas.

¡Y a disfrutar!

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